Más de 400 millones de africanos aún carecen de acceso a agua potable segura, y cerca de 700 millones no cuentan con servicios de saneamiento adecuados.
Guinea Ecuatorial cuenta con una riqueza hídrica envidiable fruto de su clima tropical; sin embargo, el acceso a agua potable y saneamiento seguro sigue siendo una asignatura pendiente que afecta el desarrollo y la salud pública, según reflejan los últimos informes de la ONU y el Segundo Informe Nacional Voluntario (2024) del Gobierno. Aunque los ríos y lluvias son abundantes, el camino hacia la meta del ODS 6 —agua limpia para todos en 2030— exige un compromiso renovado en infraestructura y gestión.
Un Derecho Humano en Construcción
El 22 de marzo de cada año, la comunidad internacional celebra el Dia Mundial del Agua. La Asamblea General de la ONU reconoce el agua potable y el saneamiento como derechos humanos esenciales.
“Cuando se carece de acceso a agua potable y saneamiento, las personas que más sufren las consecuencias son las mujeres y las niñas, que se ven obligadas a utilizar inodoros insalubres, a cuidar de familiares que caen enfermos por consumir agua contaminada y a pasar varias horas al día acarreando agua desde fuentes comunitarias abarrotadas, una tarea que impide que muchas niñas asistan a la escuela” - ha afirmado el Secretario General, Antonio Guterres, en su mensaje por el dia.
En Guinea Ecuatorial, esto se traduce en el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (ODS 6), que no solo busca que el agua llegue a cada hogar, sino que sea segura, asequible y gestionada de manera sostenible. La realidad actual muestra una brecha significativa, especialmente en zonas rurales, donde la falta de infraestructuras adecuadas pone en riesgo la salud de la población, exacerbando enfermedades hídricas.
Informes como el relativo al ODS 6.5.2 de la UNECE destacan que, a pesar de la disponibilidad de recursos, la gestión de cuencas y el tratamiento de aguas residuales presentan desafíos estructurales. La falta de sistemas de potabilización modernos conlleva riesgos de contaminación de las fuentes naturales. El Segundo Informe Nacional Voluntario del Gobierno subraya que, si bien se han dado pasos, la inversión debe priorizar la creación de una red de distribución eficiente y un sistema de saneamiento funcional.
Llamado a la Acción: Un Compromiso de Todos
Lograr la seguridad hídrica no es solo tarea de las autoridades, sino un esfuerzo conjunto, desde la conciencia generalizada de la gran importancia de este recurso para la vida y salud de los seres vivos. Es urgente:
Invertir en Infraestructura: Modernizar las redes de abastecimiento y plantas de tratamiento.
Cooperación Regional: Reforzar los acuerdos para la gestión de cuencas transfronterizas.
Sociedad y Sector Privado: Fomentar una cultura de ahorro y protección de las fuentes de agua, e involucrar al sector privado en el desarrollo de soluciones de saneamiento.
El acceso a agua segura es la base para la salud, la educación y el crecimiento económico de todos los países del mundo y Guinea Ecuatorial, no es una excepción. Garantizar este derecho es construir un futuro sostenible para el país.
Escrito por
Virgilio Ela Motu
OCR
Oficial de Coordinación al Desarrollo,Comunicación y Abogacía de Programas