Historia
06 junio 2026
Proteger nuestro océano: una inversión en la vida de las personas, la resiliencia y el futuro de Guinea Ecuatorial
Guinea Ecuatorial es un país profundamente conectado con el océano. Su amplia Zona Económica Exclusiva de aproximadamente 314.000 km² en el Golfo de Guinea no solo representa una riqueza natural excepcional, sino también una oportunidad estratégica para construir un desarrollo más inclusivo, sostenible y resiliente.El océano que rodea al país no es únicamente un ecosistema: es una fuente de vida, un pilar de la seguridad alimentaria, un motor económico y una barrera natural frente a los efectos del cambio climático. Su protección es, por tanto, una prioridad fundamental para el bienestar presente y futuro de la población.El océano como fuente de alimentos y lucha contra la pobrezaEl océano desempeña un papel esencial en la alimentación de la población de Guinea Ecuatorial. El pescado constituye una fuente clave de proteínas y nutrientes para miles de hogares, especialmente en comunidades costeras y rurales.Según el informe Guinea Ecuatorial en Cifras 2024 publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INEGE),en el país el consumo de pescado alcanza aproximadamente 13,6 kg por persona al año, lo que demuestra la importancia del recurso pesquero en la dieta nacional. Revela, además, que el sector pesquero proporciona:más de 4.000 empleos directos,y cerca de 10.000 empleos indirectos vinculados al procesamiento y comercialización de pescado. Estos datos evidencian que el océano no solo alimenta a la población, sino que también sostiene medios de vida, especialmente en las comunidades costeras.Este papel es aún más relevante en un contexto social desafiante. El Informe de pobreza y equidad en Guinea Ecuatorial , titulado "De la riqueza a la inclusión: caminos para reducir la pobreza y ampliar la clase media en Guinea Ecuatorial" lanzado por el Gobierno y el Banco Mundial el 24 de noviembre de 2025, reveló que más de la mitad de la población vive en situación de pobreza y que aproximadamente 4 de cada 10 personas enfrentan inseguridad alimentaria, lo que afecta especialmente a los grupos vulnerables. En este contexto, la conservación de los ecosistemas marinos es esencial para garantizar un suministro sostenible de alimentos y mejorar la nutrición, contribuyendo directamente a reducir la pobreza y la desigualdad.El océano como motor de empleo y diversificación económicaEl desarrollo sostenible del océano ofrece una oportunidad estratégica para Guinea Ecuatorial, especialmente en un contexto de dependencia histórica del sector de los hidrocarburos. El Banco Mundial señala que la economía azul —que incluye la pesca, la acuicultura, la conservación marina y el turismo costero— es un sector prioritario dentro de la estrategia nacional de desarrollo (Horizonte 2035)Su potencial es significativo:Generación de empleo para jóvenes y comunidades costerasCreación de nuevas cadenas de valorReducción de la dependencia de las importacionesImpulso al emprendimiento localActualmente, el acceso a empleos de calidad sigue siendo limitado: menos de 1 de cada 5 trabajos es formal, y el sector privado enfrenta dificultades estructuralesEn este contexto, la decisión del país de invertir en la economía azul no solo significa aprovechar recursos naturales, sino también crear oportunidades económicas inclusivas y sostenibles.El océano como escudo frente al cambio climáticoEl océano también cumple funciones esenciales en la regulación climática y la protección del territorio.Según la Comisión Oceánica Intergubernamental que integra la UNESCO, la degradación de los ecosistemas marinos y el cambio climático representan una amenaza directa para los países costeros como Guinea Ecuatorial. El aumento del nivel del mar y la exposición a inundaciones y fenómenos extremos ponen en riesgo comunidades costeras, infraestructuras y medios de vida, reforzando la necesidad de proteger los océanos como barrera natural frente al cambio climático. Los ecosistemas marinos —como manglares y áreas costeras— desempeñan un papel fundamental como barreras naturales frente a estos riesgos. Su degradación, sin embargo, incrementaría la vulnerabilidad de las comunidades.Proteger el océano es, por tanto, una medida clave de adaptación climática y de protección de la población.Hacia una economía azul sostenible e inclusivaEl camino a seguir pasa por potenciar el océano como eje de desarrollo sostenible.El Banco Mundial identifica la economía azul como una de las áreas clave para:Generar empleo inclusivoImpulsar el crecimiento económicoReducir la pobrezaFortalecer la resiliencia frente a crisisEsto implica:Gestionar de forma sostenible los recursos pesquerosCombatir la pesca ilegalFortalecer la cadena de valor del sectorPromover el turismo sostenibleInvertir en capacidades locales y tecnologíaEstas acciones están alineadas con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 14: Vida Submarina, así como con la Agenda 2030 en su conjunto y la Estrategia Nacional de Desarrollo Sostenible Guinea Ecuatorial 2035.Conclusión: proteger el océano es proteger a las personasEl océano que rodea Guinea Ecuatorial es mucho más que un recurso natural:
es un pilar fundamental para la vida, la economía y la resiliencia del país.Su conservación tiene un impacto directo en:la seguridad alimentariala reducción de la pobrezala creación de empleola adaptación al cambio climáticola sostenibilidad a largo plazoProteger el océano no es solo preservar la biodiversidad, sino reducir la pobreza, mejorar la seguridad alimentaria y fortalecer la resiliencia frente al cambio climático. Es una inversión estratégica en el bienestar de las generaciones presentes y futuras.En definitiva, cuidar el océano es cuidar a las personas.
es un pilar fundamental para la vida, la economía y la resiliencia del país.Su conservación tiene un impacto directo en:la seguridad alimentariala reducción de la pobrezala creación de empleola adaptación al cambio climáticola sostenibilidad a largo plazoProteger el océano no es solo preservar la biodiversidad, sino reducir la pobreza, mejorar la seguridad alimentaria y fortalecer la resiliencia frente al cambio climático. Es una inversión estratégica en el bienestar de las generaciones presentes y futuras.En definitiva, cuidar el océano es cuidar a las personas.